martes, 14 de julio de 2015

IMPLICACIONES GEOPOLÍTICAS DEL ACUERDO NUCLEAR CON IRÁN




Por Juan González

El acuerdo nuclear arribado entre Irán y las principales seis potencias mundiales (EEUU, China, Francia, Reino Unido, Alemania y Rusia), es un acontecimiento trascendental para la geopolítica del Medio Oriente y de los mercados energéticos a nivel global.

Cabe destacar que en el acuerdo, Irán se compromete a desahecerse del 98% de su material nuclear y a enriquecer uranio como máximo al 5%,  así como eliminar el 75% de las centrifugadoras que tiene instaladas a cambio de que Occidente y Naciones Unidas levanten las sanciones que perjudican considerablemente su economía. 


Este acuerdo abrirá las puertas para que las multinacionales occidentales puedan invertir recursos en los campos petroleros de la nación Islámica lo que provocaría un aumento sustancial en la producción de crudo de ese país, que actualmente es de alrededor de 3 millones de barriles diarios.  

Es importante señalar que el aumento de la producción de  petróleo y gas en Irán en los próximos meses contribuiría notablemente a una mayor sobre oferta del  mercado petrolero que se encuentra saturado desde hace alrededor de dos años por el aumento de la producción de esquito (petróleo no convencional) en EEUU, el creciente consumo de gas natural y carbón alrededor del mundo, así como el uso cada vez mas frecuente de fuentes energéticas amigables al medio ambiente como la energía eólica, solar e hidráulica.

Se debe agregar también,  la crisis económica en Europa y la desaceleración  de la economía china como factores que inciden en el mercado energético y en la importante reducción de los precios del oro negro. 

Es oportuno recordar que Irán es el Estado más antiguo en esa región, que surgió a partir del 1501, cuando la dinastía Safaví llegó al poder. Su posición geográfica lo convierte en un Estado estratégico: ubicado entre Medio Oriente y Asia Central, controla gran parte de la rivera del Golfo Pérsico y del Mar Caspio. Además, es un importante actor energético por tener la segunda reservas de gas del mundo y la cuarta de petróleo del mundo.

Además, cuenta con una población que supera los 75 millones, lo que lo convierte en un mercado atractivo para las potencias mundiales. Y un territorio de 1 millón 600 mil kilómetros cuadrados.

Cabe señalar que durante el régimen del Sha, Mohammad Reza Pahlevi, Irán era el Estado más poderoso del Oriente Medio y el mejor aliado islámico de Occidente en esa región. Sin embargo, a partir de la  Revolución Islámica en 1979, las relaciones con EEUU se rompieron por la toma de su embajada en ese mismo año,  en la que sesenta miembros del personal diplomático norteamericano estuvieron secuestrados por 444 días.

Los líderes de la Revolución Islámica  establecieron su política exterior teniendo a EEUUU e Israel como los principales enemigos. El fundador de la República Islámica de Irán, Ruhollah Jomeini,  llamó a EEUU: "el gran satán".

Después de la Revolución, EEUU reforzó su alianza con Arabia Saudita y los Estados del Golfo (Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Kwait, Bahrein, entre otros). Además, de Egipto, Jordania, Turquía e Irak.

EEUU apoyó ampliamente a la Irak de Saddam Hussein durante la Guerra con Irán que duró ocho años (1980-1988). Las relaciones con Saddam llegaron a su fin cuando invadió a  Kwait en 1990.

Arabia Saudita, por décadas ha sido considerada una aliada clave de EEUU por ser la principal exportadora mundial de petróleo, con  una gran incidencia en los precios del oro negro. Los atentados del 11 de Septiembre del año 2001, generaron mucho malestar en algunos círculos de poder en EEUU al ver que la mayoría de los participantes eran de origen saudí. Cuando se ampliaron las investigaciones se determinó que la Casa Al Saud, estaba financiando radicales islámicos en distintas partes del mundo.

EEUU trató de detener el financiamiento de los sauditas. Pero su influencia en el mercado petrolero mundial impedía aplicar sanciones  a los miembros de la familia real.

Por otro lado, en el año 2002, Presidente de EEUU creó una lista de países a las que llamó: Eje del Mal. La cual estaba integrada por Corea del Norte, Irak e Iràn. El término eje del mal vino a ser  una crónica de una invasión anunciada.  

Al año siguiente, Irák fue invadida y derrocado Saddam Hussein y posteriormente enjuiciado por crímenes contra su pueblo y condenado a la horca.

Tanto Irán como Corea del Norte, viéndose en el espejo de Irák, aceleraron sus programas nucleares. En el caso de Corea del Norte, en el año 2006 realizó su primera prueba de una  arma nuclear.

Las presiones sobre Irán aumentaron para que abandonara su programa nuclear. Al llegar en el 2005 al poder  Mahmud Ahmadinejad un laico ultraconservador,  hizo caso omiso a las presiones y sanciones de Occidente. Admadinejad fue reelecto en el 2009, bajo acusaciones de fraude y protestas de la oposición, las cuales fueron apoyadas por Occidente.

La sorpresiva victoria electoral en el 2013 de Hassan Rohani, un clérigo moderado, trajo consigo esperanzas de un cambio en las relaciones entre Irán y Occidente. Las esperanzas se convirtieron en realidad cuando Rohani participó en la Asamblea General de las Naciones Unidas donde aprovechó la oportunidad para lanzarle un ramo de olivo a EEUU.

Israel  que venia  presionando a EEUU, desde el 2007 para lanzar un ataque conjunto a las instalaciones nucleares de Irán, con el fin de detener el programa nuclear. Vio su "sueño" truncado con el acuerdo al que llegaron la República Islámica  y las seis potencias mundiales.

El acercamiento de EEUU a Irán es una jugada riesgosa porque Israel y Arabia Saudita son dos aliados importantes en esa región, y están muy enojados por la movida, por lo que ya están buscando aliados alternativos a la súper potencia mundial.

Es importante destacar que tanto Arabia Saudita como Israel, temen que Irán adquiera un amplio dominio de  esta tecnología que le permita construir en cualquier momento un arma nuclear.

Irán como principal Estado chiita y Arabia Saudita como promotor del sunismo conservador en el mundo islámico, luchan por aumentar su influencia en Medio Oriente, los intereses de ambos países han chocado ya en: Siria, Yemén y Bahréin.

Una pregunta que debemos hacernos: ¿Por qué EEUU se está acercando a Irán, bajo la consecuencia de perder influencia en Israel y Arabia Saudita ?.

Sin lugar a dudas, el poder hegemónico de EEUU en el mundo está en declive, de manera que es hora de reorganizar los recursos y las relaciones en el mundo. EEUU está concentrando sus fuerzas militares en Asia Pacífico donde necesita mantener a raya a China y tiene en sus planes fortalecer sus relaciones con América Latina, que se evidencia con las negociaciones para restablecer  relaciones diplomáticas con Cuba. 

Además, la Agencia Internacional de Energía en un informe reciente pronostica que EEUU antes del 2020 será independiente del petróleo importado, ya que aumentará su producción interna y su consumo irá descendiendo.  Sin embargo, la dependencia del petróleo importado seguirá en aumento en los casos de China e India.

Por otro lado, ante el aumento del radicalismo en el mundo islámico, financiado mayormente por Arabia Saudita, EEUU ve a un Irán chiita como un muro de contención que permite mantener el equilibrio en Medio Oriente y Asia Central que seguirán siendo importantes regiones productoras de petróleo y gas. 

EEUU está acercándose a Irán para mantener su influencia en Medio Oriente sin tener que involucrarse directamente en esa región, sino  a través de terceros.  

El gran reto de EEUU es convencer a Israel y Arabia Saudita, de que seguirá siendo un aliado importante y protector frente a cualquier amenaza militar que se presente para evitar que busquen refugio en China que desea aumentar su influencia en Medio Oriente para garantizar el acceso a las fuentes energéticas que necesita su creciente maquinaria industrial. 


El autor es politólogo, analista de temas internacionales.