miércoles, 10 de febrero de 2010

El auspicioso futuro de la alianza entre Perú y Brasil, el hermano mayor

Américaeconomía.com
Natalia Vera Ramírez


Brasil se perfila como un socio estratégico clave para el desarrollo del Perú, con millonarias inversiones y una ventajosa integración, el décimo mayor inversionista en el Perú en 2008.

Este 2010, el regreso a las aulas de los escolares de primaria de la escuela pública Nº 1032 será diferente. Los textos escolares de historia, ciencia, literatura y geografía serán en portugués y tendrán a Brasil como objeto de estudio. De esta forma, los escolares peruanos podrán acceder a un currículum de estudios equivalente al de cualquier niño brasileño. Y eso no es todo. Una vez culminado el ciclo escolar en el proyecto piloto de la escuela pública primaria peruano-brasileña, los estudiantes bilingües podrán estudiar alguna carrera universitaria en cualquier universidad del país vecino.

No obstante, no sólo en el campo educativo se ha dado un primer paso en la integración entre Perú y Brasil. Las inversiones del gigante brasileño y el intercambio comercial ya venían fortaleciendo la relación entre estos países vecinos.

“Desde hace mucho tiempo, ambos países vivían de espaldas”, dice Luis Giampietri, vicepresidente del Perú. “Ahora es imposible vivir con los ojos cerrados y no ver el enorme crecimiento que está experimentando Brasil. No aprovechar esta oportunidad sería un gran error”.

Las cifras hablan por sí solas. Brasil tiene 198 millones de habitantes, Perú 29 millones. El PIB brasileño es 12 veces mayor al nuestro, mientras que el PIB per cápita brasileño es 70% mayor al PIB per cápita peruano.

Esta situación para Jorge Medina, socio principal de la consultora Ernst & Young Perú, implica sólo grandes ventajas para el Perú. “Somos sus principales proveedores de zinc, plata y plomo en cuanto a productos tradicionales, pero también su principal proveedor de fibras acrílicas, páprika, ciertos hilados de algodón, e incluso aceitunas. Tenemos la posibilidad de vender a Brasil lo que necesite a precios competitivos”, dice. “Brasil es una gran economía que seguirá creciendo en inversiones y comercio. El Perú, como vecino, le significa a Brasil no sólo un mercado adicional, sino ventajas especiales de cara al APEC”.

Y es que ha quedado claro que lo que le da al Perú enormes ventajas frente a construir una relación cercana con Brasil no sólo es su cercanía con este, sino también su ubicación geográfica.

“Aparte de Bolivia, que no tiene salida al mar, el Perú es el país con quien Brasil comparte más frontera, son casi 3.000 kilómetros que nos otorgan un gran potencial de comercio binacional, que se potenciará con la construcción de las carreteras interoceánicas”, dice Medina, de Ernst & Young. “Dado que una buena proporción del territorio brasileño es más cercano al Pacífico que al Atlántico, Perú hará posible que Brasil llegue a los países del APEC y Norteamérica por el Pacífico. A su turno, Perú saldrá más fácilmente al Atlántico y llegará mejor a la Comunidad Europea y a las costas atlánticas de Estados Unidos y Canadá; además, nos acercaremos más al Mercosur”.

Según Guillermo Dulanto, catedrático de la Facultad de Economía de la Universidad de Piura, actualmente se está revalorando la relación entre el Perú y Brasil, la cual histórica-mente se había mantenido en niveles muy bajos, por equivocadas razones geopolíticas. “La necesidad de buscar nuevas vías de salida hacia el Asía por parte de Brasil y las oportunidades de negocios que presenta nuestro país son los principales factores que permiten pronosticar que en futuro cercano Brasil será uno de los principales países en inversión extranjera directa (IED)”, dice.

Por lo pronto, según ProInversión, Brasil fue el décimo mayor inversionista en el Perú en 2008, con una participación del 1,91% del total de IED. Fueron poco más de US$ 342 millones (ver infografía), concentrados en sectores como minería, petróleo, siderurgia y construcción. Además, de acuerdo a un estudio realizado por la Escuela de Políticas Públicas y Gobierno del Instituto Universitario de Pesquisas de Río de Janeiro, de la Universidad Cândido Mendes, las subsidiarias de empresas brasileñas en el Perú facturaron en 2008 más de US$ 2.200 millones, es decir el equivalente a cerca del 2% del PIB peruano.

Y son ciertamente muchas empresas brasileñas las que han dado buenas noticias en materia de inversión. Es el caso de Odebrecht, Petrobrás, Votorantim Metais, Siderperú (Gerdau) y Ambev Perú que fueron responsables del 90% de la facturación total de las empresas brasileñas en el Perú en 2007 y 2008.

“Muchas de ellas son responsables de los principales proyectos de infraestructura en el país” dice Yehude Simon, ex presidente del Consejo de Ministros y ex presidente de la región Lambayeque. “En el norte, muchas de las obras como el proyecto Trasvase Olmos o la tercera etapa de Chavimochic está en manos de empresas brasileñas que apuestan por el Perú”.

Lluvia de millones. Pero ¿cuánto más puede crecer la inversión de Brasil en Perú? Para Jorge Medina, de Ernst & Young, desde 1979 hasta la fecha, las empresas brasileñas han invertido US$ 1.500 millones. “No obstante, al dar mayores facilidades y acceso a Brasil para llegar a mercados del Asia Pacífico, la inversión podría llegar a US$ 5.000 millones en los próximos cinco años”, dice. “Estamos viendo también a empresas brasileñas invirtiendo en forma importante en el desarrollo de infraestructura, irrigaciones y exploración de gas. Asimismo, dada las necesidades de energía que tiene Brasil, pensamos que invertirán de manera importante en el sector hidroeléctrico durante los próximos cinco años, por lo que dicho sector será muy dinámico y concentrará buena parte de la inversión proveniente de ese país”.

Miguel Vega Alvear, presidente de la Cámara Binacional de Comercio e Integración Perú-Brasil (Capebras) coincide con Medina. “Brasil también está llamado a convertirse en uno de los más importantes inversores en el Perú, al punto que ha propuesto construir 15 hidroeléctricas en el Perú, para generar 9.000 megavatios, lo que representa una inversión superior a los US$ 12.000 millones”, dice. “Brasil se transformará en pocos años en el más importante socio del Perú, tanto en el ámbito de las inversiones, industria y tecnología”.

Además, tras la visita a Perú el pasado mes de diciembre de la delegación de empresarios brasileños que acompañaron al presidente Luiz Inácio Lula da Silva, el presidente de la Federación de Industrias de Sao Paulo, Paulo Skaf, anunció un compromiso de inversiones privadas por más de US$ 7.000 millones hasta el 2012. Esta segunda ola de inversiones llegaría esta vez de la mano de empresas de alimentos, bebidas, plásticos y confecciones.

Y no sólo las grandes empresas de Brasil han decidido apostar por el Perú. En septiembre pasado, la empresa de transporte de gas natural comprimido (GNC) NEOgás Perú, subsidiaria de NEOgás do Brasil, inauguró su primera Estación de Compresión de Gas Natural en Lurín, con una inversión de US$ 5 millones. “A pesar de estar poco tiempo en Perú, los ejecutivos de la matriz están complacidos con la operación peruana”, dice José Carlos Armas, gerente general adjunto de NEOgás Perú. “Por ahora, estamos distribuyendo gas natural en la capital, pero el objetivo es expandirnos a más regiones donde el ducto de Cálidda no llega y ampliar la inversión hasta por US$ 40 millones”.

Asimismo, las inversiones en infraestructura producirán un gran impulso en el intercambio comercial. “Una vez completadas todas las etapas de la carretera Interoceánica, la mayoría de regiones podrá exportar sus productos a mejores precios”, dice Yehude Simon”, ex titular de la PCM. “Desde limones en Piura, hasta artesanía de Huancavelica cruzarán la frontera para encontrar nuevos mercados”.

Para el presidente de la región Áncash, César Álvarez, la construcción de 900 kilómetros de carretera transversal que unirán el puerto de Chimbote con el estado fronterizo de Acre tendrá un efecto multiplicador. “Muchas pesqueras tendrán acceso directo a un mercado con millones de consumidores”, dice. “Es algo concreto. Mientras que acá, las pesqueras venden una lata de atún a S/. 3, en Brasil pueden vender ese mismo producto a S/. 12. El beneficio no tiene pierde”.

Otra gran oportunidad para los exportadores peruanos, es el plan del gobierno brasileño denominado Programa Sustitutivo Competitivo de Importaciones. De acuerdo a este proyecto, Brasil identificará productos que importa de terceros países de la región, que pueden ser importados directamente desde Perú a un precio más competitivo.

“Se han identificado casos como la aceituna o el aceite de oliva que eran importados desde Chile y Argentina, que compraban dichos productos al Perú para luego exportarlos a Brasil”, dice Miguel Vega Alvear, de Capebras. “Existe un universo grande de productos para la exportación que con la Interoceánica hará que los productores obtengan precios más altos por sus cultivos”.

Para Antonio Castillo, agregado comercial de Perú en Brasil, en la reciente visita del presidente Luiz Inácio Lula da Silva no sólo se culminaron varios acuerdos de energía, infraestructura e industria de gas y petroquímica, sino que se logró el ingreso sin barrera de varios productos como la cebolla blanca. “Actualmente existen muchas empresas de Trujillo que gozan de los beneficios del mercado brasileño”, dice. “Hay muchas esparragueras que ha encontrado en Brasil un nicho importante para colocar su oferta exportable”.

Asimismo, se espera la pronta eliminación de barreras fitosanitarias para la uva, kiwicha y quinua que se perfilan como productos importantes en la dieta diaria de los brasileños y que contribuirían a equilibrar la balanza comercial entre ambos países.

Por lo pronto, en 2008 las exportaciones peruanas al Brasil alcanzan los US$ 900 millones, 80% de las cuales estuvo representado por productos mineros, y no ha habido un crecimiento importante en nuestras exportaciones, lo cual ha producido que la balanza comercial sea negativa para el Perú. “En el caso de Brasil, sus exportaciones al Perú alcanzaron los US$ 2.400 millones en 2008, un crecimiento de 28% con respecto a 2007”, dice Guillermo Dulanto, de la Universidad de Piura.

No obstante, a pesar del buen panorama en materia de inversiones e intercambio comercial, no todo está dicho. Existen muchos retos que el Perú debe afrontar para concretar estas intenciones. “El Perú tiene un socio industrial tecnológico en Brasil a través de una gran diversidad de empresas que incluso ya no sólo están en proyectos en relación con Perú y Brasil, sino también enfocados en la interconexión con el Asia Pacífico”, dice Miguel Vega Alvear de Capebras. “Una vez que la IIRSA Sur se inaugure en diciembre, se tienen que habilitar los puertos de Ilo y Marcona que se sumarán a los de Matarani, Pisco y los puertos fluviales en la selva. Se tiene que empezar una reforma urgente para articular toda esta integración”.

Del mismo modo, Jorge Medina, de Ernst & Young, dice que al Perú debe acelerar la modernización de los puertos por los que saldría la mercancía brasileña si es que se quiere convertir en el centro logístico de Brasil hacia los países del Asia Pacífico.

Visto el alentador panorama, sólo le queda al Estado Peruano acelerar sus procesos y no perder esta gigante oportunidad.

No hay comentarios: