
Real Instituto Elcano
Juan Tovar Ruiz
El 9 de octubre de 2009, el Comité Nobel noruego concedió su prestigioso Premio Nobel de la Paz al recientemente elegido presidente estadounidense Barack Obama. Las razones para la concesión del mismo fueron “sus esfuerzos extraordinarios para reforzar la diplomacia internacional y la cooperación entre los pueblos”, además de su visión y su trabajo por “un mundo sin armas nucleares”.
Parte de la prensa estadounidense e internacional se posicionó en contra de una concesión que consideró prematura, condicionante o errónea, máxime cuando los hechos no acompañaban tal reflexión, al incrementar el citado líder el presupuesto de defensa y planear una escalada en el conflicto de Afganistán.
De hecho, en el momento de recoger el citado premio, el presidente Obama lanzó un discurso[1] en el que si bien rechazaba la contraposición idealismo-realismo por limitada, daba una definición –pese a reconocer el valor de las intervenciones humanitarias– de la guerra justa que recuerda indefectiblemente a la del autor comunitarista Michael Walzer:[2] la guerra en defensa propia y como último recurso, de forma unilateral si fuese necesario, defendiendo rotundamente la existencia del mal en el mundo.
Asimismo, reconoce que sus logros a la hora de obtener la paz son “pequeños” –como responsable de enviar a jóvenes americanos a una guerra como la de Afganistán–, elogia la política del presidente Nixon hacia China y sostiene la necesidad de la guerra –cuya existencia fundamenta, no en el cinismo, sino en la naturaleza imperfecta del hombre y en los límites de la razón– para “poder conseguir la paz que queremos” y, particularmente, para combatir el terrorismo islámico.
De hecho, en el momento de recoger el citado premio, el presidente Obama lanzó un discurso[1] en el que si bien rechazaba la contraposición idealismo-realismo por limitada, daba una definición –pese a reconocer el valor de las intervenciones humanitarias– de la guerra justa que recuerda indefectiblemente a la del autor comunitarista Michael Walzer:[2] la guerra en defensa propia y como último recurso, de forma unilateral si fuese necesario, defendiendo rotundamente la existencia del mal en el mundo.
Asimismo, reconoce que sus logros a la hora de obtener la paz son “pequeños” –como responsable de enviar a jóvenes americanos a una guerra como la de Afganistán–, elogia la política del presidente Nixon hacia China y sostiene la necesidad de la guerra –cuya existencia fundamenta, no en el cinismo, sino en la naturaleza imperfecta del hombre y en los límites de la razón– para “poder conseguir la paz que queremos” y, particularmente, para combatir el terrorismo islámico.
Igualmente, pone como modelo de guerra justa dos conflictos muy concretos: el de Irak con George H.W. Bush y el de Afganistán, “una guerra que América no buscó”. Elogia el papel de los valores y de la libertad, pero se opone al uso de la fuerza para expandirlos –defendiendo que en algún caso podría aplicarse una defensa armada de los derechos humanos de poblaciones de países extranjeros–, si bien su política exterior no ha sido precisamente un ejemplo de ello en lugares tan distantes como China, Birmania e Irán. ¿Qué es lo que nos dice esto sobre Obama? LEER ENSAYO COMPLETO..
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